De León al laboratorio
Nacida en León en 1989, Sara García Alonso se licenció en Biotecnología en la Universidad de León en 2012, completando al año siguiente un máster en Investigación Biomédica y Biológica. En 2018 defendió su doctorado en Biología Molecular del Cáncer e Investigación Traslacional en la Universidad de Salamanca, con la calificación de cum laude y obtuvo el premio extraordinario de doctorado.
Desde 2019 trabaja como investigadora posdoctoral en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), liderando proyectos centrados en el descubrimiento de fármacos frente al cáncer de pulmón y páncreas. Esta sólida formación científica subraya su compromiso con la investigación biomédica y muestra que su camino al «espacio» se apoya en una base firme en STEM.
Un hito para la ciencia española
En noviembre de 2022, la Agencia Espacial Europea (ESA) anunció la selección de 17 nuevos astronautas (5 titulares y 12 de reserva). Allí, Sara García Alonso fue elegida como astronauta de reserva para esta promoción, convirtiéndose en la primera mujer española en ocupar ese papel. Desde la web de la ESA se confirma que Sara se licenció en Biotecnología en 2012, realizó el máster en 2013 y obtuvo el doctorado en 2018.
Este logro tiene un fuerte componente simbólico: había pasado casi 30 años desde que otro español —Pedro Duque— formó parte del cuerpo de astronautas españoles de la ESA. Sara García no sólo se convierte en referente en ciencia, sino también en exploración espacial desde una perspectiva femenina.
Vocación, disciplina y trabajo en equipo
Durante sus entrevistas y conferencias, Sara García Alonso destaca varios valores que han marcado su trayectoria:
- La vocación científica: ha afirmado que su curiosidad la llevó a “aprender, equivocarse y descubrir” con pasión.
- La disciplina: combinar la investigación avanzada en oncología con los exigentes requisitos de un entrenamiento espacial requiere constancia y enfoque.
- El trabajo en equipo: tanto en el laboratorio como en la ESA, subraya que los grandes avances se logran colectivamente.
En una ponencia impartida en la Universidad de Navarra habló sobre cómo las misiones espaciales permiten investigaciones que también benefician a la salud, como el estudio de células madre, músculo o materiales. Esta visión transversal conecta ciencia puntera y exploración espacial: un mensaje empoderador para quienes estudian STEM.
Referentes femeninos en STEM y por qué importan
Sara García Alonso se ha posicionado también como defensora de la igualdad de género en ciencia y exploración espacial. En una intervención reciente afirmó: “Nuestros cuerpos son diferentes, necesitamos más mujeres astronautas”, para que la medicina, la tecnología y la ciencia espacial sean inclusivas y representativas.
Este tipo de declaraciones ponen el foco en un problema real: históricamente hay menos mujeres en misiones espaciales y en ciertas ramas de la ciencia, lo que obstaculiza la diversidad en perspectivas y resultados. Su ejemplo sirve como faro para niñas y jóvenes que se plantean carreras en tecnología, ingeniería o investigación.
¿Y ahora… cuál es el siguiente paso?
Aunque todavía no se ha anunciado una misión concreta para ella, Sara García Alonso arrancó en octubre de 2024 el primero de los bloques de entrenamiento en el Centro Europeo de Astronautas (EAC) de la ESA en Colonia, Alemania. Allí participa en formación en buceo, supervivencia en entornos extremos, sistemas de naves espaciales y más. En una entrevista señaló que el sueño de una misión estaba “un poquito más cerca”.
Mientras tanto, continúa su labor investigadora en el CNIO, lo que demuestra que combinar ciencia y espacio es no solo posible sino enriquecedor: la biotecnología, la medicina y la exploración espacial se entrelazan.
Para terminar
La historia de Sara García Alonso es un ejemplo vivo de que la ciencia y el espacio pueden ir de la mano con la ambición, la disciplina y el propósito. Su camino nos recuerda que la vocación, cuando se une a la formación rigurosa y al trabajo en equipo, abre puertas impensables: desde un laboratorio de oncología hasta los futuros horizontes de la Luna o Marte.
Como mujer, investigadora y astronauta de reserva, Sara representa un triple puente: entre lo local (León y España), lo científico (la biomedicina) y lo espacial (la ESA). Para muchas jóvenes, su figura es prueba de que “soñar con el espacio” no es solo metáfora, sino una posibilidad real.

















