Una trayectoria entre ciencia, tecnología y propósito
Ana Maiques (Valencia, 1972) es economista de formación —licenciada en Ciencias Económicas por la Universidad de Barcelona— con un MBA en Londres y formación en gestión avanzada por la IESE Business School. Tras una experiencia profesional que incluyó la dirección de la división barcelonesa del centro de I+D Starlab, fundó (con su pareja científico-emprendedora) la empresa Neuroelectrics en 2011, como spin-off de Starlab.
Como CEO de Neuroelectrics —con sede en Barcelona y oficinas en Boston—, su misión es clara: desarrollar dispositivos de estimulación cerebral no invasiva para tratar patologías neurológicas como la epilepsia, la depresión o el dolor neuropático.
Neurotecnología humanizada: el foco de Neuroelectrics
La propuesta de Neuroelectrics se distingue por tres ejes que Ana Maiques recalca con frecuencia:
- Estímulo cerebral no invasivo: su dispositivo principal, el “gorro” (o sistema) Starstim, combina electroencefalografía (EEG) y estimulación eléctrica transcraneal (tES) para monitorizar y modular la actividad cerebral.
- Personalización y datos: gracias a modelos cerebrales 3D y algoritmos propios, la tecnología adapta la estimulación al cerebro de cada paciente, buscando eficacia y seguridad.
- Visión ética y aplicada: Maiques insiste en que la innovación debe traducirse en impacto real, no solo en artículos académicos, y que la ética debe estar integrada en el desarrollo tecnológico.
En sus propias palabras: “Tratamos de decodificar las señales del cerebro para poder estimular eléctricamente las zonas que no funcionan”. Este enfoque convierte a Neuroelectrics en un actor relevante dentro del campo emergente de “health tech” cerebral, donde la tecnología se entromete en lo más íntimo de nuestra humanidad: el cerebro.
Liderazgo tech con perspectiva de género
Ana Maiques no solo lidera una empresa deep tech de alto impacto: también es una voz activa en la promoción de la diversidad en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). En el listado de Forbes España de 35 mujeres españolas líderes en tecnología aparece como “Cofundadora y CEO de Neuroelectrics”.
Además, en una conferencia en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas declaró:
“El emprendimiento no es una vocación, sino una decisión que implica un riesgo”.
Con esa frase, Maiques subraya que no basta la pasión: hace falta valentía, estrategia y propósito. Su trayectoria demuestra que puede conciliar ciencia pura, negocio tecnológico y un claro compromiso social.
Innovación con sentido: retos y oportunidades
La ambición de Neuroelectrics es enorme, pero no exenta de desafíos. Entre los puntos clave:
- Regulación y escalabilidad: pasar del laboratorio al uso clínico generalizado implica cumplir exigentes requisitos de certificación médica y demostrar eficacia a gran escala. Según fuentes, la compañía ya realiza ensayos en EE.UU. para la aprobación de la Food and Drug Administration.
- Ética del neurodatos: Maiques advierte que “cuando se implantan cosas en el cerebro, ya no puedes elegir” y llama a reflexionar sobre privacidad mental, derechos individuales y la responsabilidad ética de quienes desarrollan neurotecnología.
- Impacto social real: su visión es que esta tecnología no sea solo para hospitales de elite sino que llegue al domicilio, al paciente, al usuario. “Queremos que se convierta en un tratamiento domiciliario”, dijo en una entrevista.
En este contexto, Maiques representa una figura de innovación ética en tecnología, que pone al ser humano en el centro del diseño y del negocio.
Mensaje para las nuevas generaciones
Para mujeres jóvenes interesadas en carreras STEM, Maiques transmite varios mensajes poderosos:
- No esperes que te digan que puedes: cree en tu talento y trabaja con ambición.
- La intersección entre disciplinas (como economía + neurociencia + emprendimiento) puede abrir caminos innovadores: no limites tu perfil.
- La tecnología, por más avanzada que sea, requiere ética, curiosidad y visión humanista para que el cambio sea real.

















